martes, 7 de junio de 2011

LOS ELEVADORES DENTALES

Los elevadores son instrumentos esenciales para una exodoncia complicada. El fórceps sin una precisa luxación no logrará la exéresis del órgano y se corre el riesgo de una fractura a nivel de corona y también tercio medio de la raíz. Mi papá tiene 36 años de ejercer la carrera de cirujano dentista, y los últimos 20 años se ha dedicado en su gran mayoría a la exodoncia. Ha extraído una cantidad expresiva de dientes y ha pasado por las más diversas situaciones en el consultorio. Una vez platicando conmigo mencionó que cuando terminó la carrera y empezó en su consultorio, tardó unos dos años para dominar el fórceps y que hacia apenas algunos años pudo dominar el elevador, y según él, se encuentra en un 95% en nivel de experiencia en extracción dental. ¿Porque será el elevador un instrumento tan difícil de dominar?
Como opinión personal, creo que la falta de una buena base teórica en el manejo de los elevadores y los principios para utilizarlo, muchas veces crean lacunas al momento de la práctica. Pero, nada como el aprendizaje auto didacta y las ganas de seguir aprendiendo. 
(Aunque por más que hacemos los movimientos con el elevador y el diente no se mueve ni un poquito del alvéolo...Jajaja)
Los elevadores dentales tienen 3 funciones básicas:
1)      Luxar el diente del hueso adyacente.
2)      Producir la sindesmotomía.
3)      Extraer raíces o restos radiculares ya sean enteros o fracturados.
Están compuestos por tres partes:
1)      Mango
2)      Tallo
3)      Parte activa (hoja) – existe de diferentes tamaños
Se dividen en cuatro grandes grupos:  
1)      Elevadores Rectos (Es el más utilizado, mango, tallo y hoja están en una misma recta, sus mangos suelen ser gruesos, su mal uso puede luxar la pieza contigua.)
2)      Elevadores en S (Diseñados para llegar a segmentos posteriores, el tallos hace una curva que forma con la hoja un ángulo obtusángulo-mayor de 90 grados- y un uso incorrecto puede ocasionar lesiones graves)
3)      Elevadores en T (El mango se encuentra en una posición perpendicular al tallo, sus dos formas más conocidas son como Winter y Pott, en el primero la hoja forma 90 grados con el tallo y puede ser puntiaguda o redondeada. Hay que saber usar el elevador Winter ya que se pueden producir fuerzas excesivas debido al mango que poseen.
El elevador Pott tiene el mango más pequeño, el tallo más largo, y la hoja en forma de lengüeta curva. El de Pott produce menor fuerza que el de Winter.)
4)      Elevadores Triangulares (Son los segundos más utilizados, también son conocidos como de bandera o Seldin, vienen en pares derecho e izquierdo, son recomendados para restos radiculares inferiores.)

Para utilizar los elevadores, hay tres principios a seguir:
1)      Principio de cuña: Se coloca el elevador entre el órgano dental y el hueso. Se producen así, fuerzas laterales y una fricción entre el alvéolo y la raíz.
2)      Principio de rotación o polea: El mango del elevador va a girar alrededor de un eje, buscando luxar el diente.
3)      Principio de palanca: Este solo se utiliza si los dos primeros no lograron luxar al órgano dental. Ofrece más potencia con menos control, por consiguiente es el más peligroso.
 
LA EFICIENCIA DEL ELEVADOR DEPENDE DE LA ESTABILIDAD DEL PUNTO DE APOYO Y DEL CONTROL DE LA APLICACIÓN DE LA FUERZA.

De manera de resumen se pudo constatar que los elevadores pueden parecer por su forma instrumentos simples, pero su manejo es totalmente lo contrario. Si alguien quiere compartir alguna información, comentar algún caso sobre los elevadores, el blog está abierto a eso.
El próximo tema a tratar será sobre la ATM, creo que alguna patología.
¡¡Espero sus comentarios!!
¡¡Cuídense y a trabajar ese elevador!!
By Alana B. Braz

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy útil la información. Muchas gracias. Me ando documentando un poco antes de una extracción. Eso me hará sentir mas seguro

Anónimo dijo...

Muy buen tema me pareció muy bien explicado gracias